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Cómo Mejorar el Propio Latín en Sólo 10 Minutos al Día

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En los últi­mos años muchas per­sonas me están pre­gun­tan­do cómo he apren­di­do yo a hablar latín y qué pueden hac­er ellos para mejo­rar su latín, ya que tienen muy poco tiem­po para dedi­carse a ello.

Hay muchos medios con los que podemos mejo­rar nues­tra com­pe­ten­cia lingüís­ti­ca y lograr nue­stros objetivos.

Lo primero y prin­ci­pal para mejo­rar en una lengua es con­stan­cia y hábito. Leer todos los días es fun­da­men­tal. Aho­ra bien, esto es algo suma­mente difí­cil hoy día con el tra­ba­jo, la famil­ia, las afi­ciones y sobre todo con el rit­mo de vida que lle­va­mos. Pero la esper­an­za es lo últi­mo que se pierde.

Por eso, he aquí una posi­ble solución.

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Trai­go aquí una téc­ni­ca que uso cuan­do no ten­go tiem­po de leer una hora al día. Esta téc­ni­ca no se cen­tra sólo a la lec­tura: se tra­ta de lle­gar a dom­i­nar un tro­zo de tex­to has­ta hac­er­lo pro­pio. Cuan­do hago esto, me doy cuen­ta de que adquiero y asim­i­lo expre­siones y estruc­turas de modo nat­ur­al, casi de memo­ria. Después, cuan­do hablo en latín, ten­go ya como una fuente copiosa de la que echar mano. Inclu­so, al leer un tex­to dis­tin­to es muy fácil ver seme­jan­zas y difer­en­cias en las difer­entes expre­siones, si se saben bien algunos textos.

Y ten­er ver­dadera famil­iari­dad con un cier­to número de tex­tos, ayu­da enorme­mente a adquirir seguri­dad, algo fun­da­men­tal en el camino que con­duce a la flu­idez. Veamos aho­ra cómo hacerlo.

Hablo sobre esta téc­ni­ca y más en esta char­la en latín que impartí en Flo­ren­cia en 2016 (con sub­tí­tu­los en latín disponibles).

1. Día i: material. Un texto interesante y (a ser posible) a un nivel adecuado

Para empezar se nece­si­ta un tex­to. Un tex­to intere­sante que podamos enten­der más o menos. Elegid uno. No debe ser un tex­to com­ple­to. En este enlace os dejo algu­nas recomendaciones.

Coge un tex­to y échale un vis­ta­zo rápido.

Famil­iarízate con él.

Lee pal­abras sueltas de aquí de allá. Es por decir­lo así, como una primera cita: debéis cono­cer­lo sólo un poco. Es más, cier­ra el libro y déja­lo así has­ta mañana.

2. Día ii: coge un cronómetro y lee un trozo breve

Ya esta­mos en el segun­do día y vamos a dar un nue­vo paso.

Coge un reloj de are­na o un cronómetro. Pon el mar­cador a 10 min­u­tos y empieza a leer. Aquí lo impor­tante no es cuán­to eres capaz de leer en 10 min­u­tos sino irte preparan­do para dar el sigu­iente paso, que es leer un número de pági­nas no demasi­a­do ele­va­do. Lee a una veloci­dad que te per­mi­ta enten­der y visu­alizar lo que lees. Señala el pun­to en el que acabas.

Consejo extra: visualizar

Visu­alizar es el mejor modo de ver cuán­to entien­des de ver­dad lo que estás leyen­do. Si con­sigues ver men­tal­mente lo que lees, entonces lo estás entendiendo.

Tam­bién esto per­mite enten­der fras­es muy largas de un modo muy rápi­do. Por ejem­p­lo, tomem­os una frase como ésta del gran César:

“Pri­ma luce pro­duc­tis omnibus copi­is dupli­ci acie insti­tu­ta, aux­ili­is in medi­am aciem coniec­tis, quid hostes con­silii caper­ent expectabat.”

Cae­sar, de Bel­lo Gallico

Mien­tras lees la frase, tra­ta de ver cada seg­men­to por sep­a­ra­do antes de pasar al sigu­iente Por ejem­p­lo, después de haber leído:

“pri­ma luce pro­duc­tis omnibus copi­is dupli­ci acie instituta”

tra­ta de visu­alizar el cam­po, el sol que aca­ba de salir y las tropas colo­cadas en doble fila. Después con­tinúa leyendo:

“aux­ili­is in medi­am aciem coniectis”

y visu­al­iza las tropas aux­il­iares colo­cadas en medio. No es impor­tante que entien­das del todo cómo esta­ban for­madas, es sufi­ciente que sea una ima­gen acept­able. Inten­ta ver a los sol­da­dos for­ma­dos en sus líneas. Entonces continúa:

“quid hostes con­silii caper­ent expectabat”

Visu­al­iza al gen­er­al en su cabal­lo, dan­do un rodeo visu­al, a la espera de los movimien­tos del ene­mi­go.

Esto puede pare­cer un ejer­ci­cio inter­minable, pero describir una ima­gen con pal­abras requiere miles de pal­abras. Vale, dibu­jar algo es más rápido.

Bueno, pues tra­ta de dibu­jar un ele­fante que lee un libro. Aho­ra escribe una descrip­ción. Te ha lle­va­do un rato, ¿no?

Quizá muchos digan que no tienen imag­i­nación, pero creo de ver­dad que casi todas las per­sonas tienen esta capacidad.

Pien­sa en un libro que hayas leí­do y del que después hayas vis­to la pelícu­la. Seguro que al acabar has dicho: “No es cómo me lo había imag­i­na­do…” Esto se debe a que las imá­genes de la pelícu­la con­trastan con las que te habías hecho del libro.

3. Día iii: relee, graba y sigue leyendo

El ter­cer día vuelve a coger el cronómetro, pon de nue­vo el con­ta­dor y vuelve a leer lo que leíste ayer. Esta operación será hoy mucho más fácil y ráp­i­da que ayer.

Y aho­ra lle­ga el momen­to cru­cial. En el tiem­po que te sobra, haz lo sigu­iente: coge tu móvil o cualquier grabado­ra. Dale al play y empieza a leer el tro­zo que ya has leí­do dos veces. Lee despa­cio ante el micrófono.

No es nece­sario que lo que grabas quede per­fec­to, porque después de oír una lec­tura no del todo per­fec­ta de un tex­to lati­no y no oír nada de nada, la elec­ción es muy simple.

Lee has­ta que se acabe el tiem­po. Guar­da el archi­vo. Por hoy ya es bastante.

Mañana sigue leyen­do donde lo dejaste ayer, grába­lo a con­tin­uación de lo ante­ri­or y así cada día.

¿No tienes tiempo para grabar?

A veces sim­ple­mente no ten­emos sufi­ciente tiem­po o energías para grabar­lo. Nos pasa a todos. A con­tin­uación hay un par de sug­eren­cias de nues­tra sec­ción de audio: eli­je los que más te intere­sen y comien­za des­de el paso 3.

4. Día iv: desde el principio

Si ter­mi­naste de grabar el pasaje el día ante­ri­or, comien­za des­de el paso 1 y eli­je un nue­vo pasaje; de lo con­trario, ter­mi­na de grabar el anterior.


ESCUCHA

Aho­ra ya tienes bas­tante graba­do. ¿Qué tienes que hac­er? A parte de leer y releer, ten­emos ya un audio para oír­lo durante el día. Es el momen­to de encon­trar un rato para escuchar lo graba­do, y esto puede ser com­pli­ca­do, pero os daré algu­nas pau­tas, las que uti­li­zo yo para oír lo que he grabado:

  • mien­tras me lavo los dientes;
  • mien­tras desayuno (vale, quizá no es políti­ca­mente cor­rec­to si estás con gente, pero esto son detalles)
  • mien­tras voy al trabajo
  • mien­tras camino
  • En el gimnasio
  • Mien­tras lavo los platos
  • En el súper (esto impli­ca que esté dan­do vueltas sin acor­darme de lo que ten­go que comprar)

Estos ratos breves supo­nen gran can­ti­dad de tiem­po, si se suman. Por ejem­p­lo, es como hicieras 10 min­u­tos de cola al día todos los días lab­orables (entre café, trans­porte públi­co y supermercado)

En un mes esto sig­nifi­ca 10 x 20 = 200 min­u­tos = 3 h y 20 m. No está mal.

CONSEJO EXTRA NÚMERO 2: ¡DALE MARCHA!

Cuan­do teng­amos ya un buen número de graba­ciones y las hayamos oído muchas veces, sabre­mos ya bas­tante bien el con­tenido. Ya puedes oír­las ráp­i­da­mente, si tu móvil lo per­mite, aju­s­tan­do la veloci­dad a 1.3x, 1.5x o 2x, para los más atre­v­i­dos. Los pro­gra­mas mod­er­nos tien­den a man­ten­er el tono más o menos intac­to, para que tu voz no parez­ca la de una ardilla.


Recapitulamos

  • Día 1: Coge un libro intere­sante, que puedas enten­der. Famil­iarízate con él: lee pal­abras sueltas de aquí y de allá.
  • Día 2: Pon el cronómetro. Lee.
  • Día 3: Lee de nue­vo el mis­mo pár­rafo. Gra­ba siem­pre que puedas el tiem­po restante.
  • Día 4: Lee un pár­rafo nue­vo y ter­mi­na de grabar el pár­rafo anterior.
  • Repite.

Haz una prue­ba. He obtenido siem­pre grandes pro­gre­sos con este méto­do. Ya me dirás cómo te va. Empieza hoy mis­mo eligien­do un texto.


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Tra­duci­do por Mar Mora­ta

Daniel Pettersson

Daniel Pettersson

Teacher and author Daniel Pettersson, M.A., is co-founder of Latinitium and is currently teaching Latin at Stockholm University, where he is also working on his Ph.D. dissertation on Humanist Colloquia. Daniel believes in the importance of Latin literature in the modern world and that you can teach yourself Latin with the right motivation, method, and material.
Written by Daniel Pettersson

Written by Daniel Pettersson

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